En un giro inesperado, las voces de los taxistas en Palma resuenan más que nunca. Mientras la educación se enfrenta a decisiones cuestionables, como el desmantelamiento del IES Politécnic, los conductores han decidido alzar la voz. «Si no quieren galeras con caballos, que nos den la licencia de taxista», gritan con firmeza, reflejando un descontento profundo hacia una situación que parece dejarles de lado.
Pero no solo son los taxistas quienes están lidiando con problemas. En el mercado de Mercapalma, el precio es un verdadero escándalo: ¡24 veces más caro por hora que en las mejores terrazas de la ciudad! Es un dato que invita a preguntarnos: ¿realmente estamos apoyando a nuestros productores locales?
Una comunidad en crisis
Mientras tanto, una treintena de estudiantes del IES Manacor sufrió una intoxicación durante un viaje escolar, algo que pone sobre la mesa la necesidad urgente de revisar nuestras prácticas educativas y garantizar la seguridad de nuestros jóvenes. Además, las recientes lluvias han dejado caer una calabruixada intensa sobre Mallorca, recordándonos lo vulnerables que somos ante la naturaleza.
No podemos olvidar el drama del alojamiento: los isleños construyen chabolas en el campo o se mudan a edificios abandonados. La prensa alemana ha puesto el foco en esta dura realidad que muchos intentamos ignorar. A todo esto se suma el hecho de que Vox está llevando su lucha ideológica hasta las aulas y Menorca se prepara para recibir 24.000 plazas turísticas más. La pregunta es clara: ¿a qué costo?
El Govern atribuye algunos errores a malas interpretaciones y sigue adelante sin mirar atrás. Mientras tanto, familias siguen siendo desalojadas y los insectos polinizadores luchan por sobrevivir en este entorno crítico.