La reciente muerte en Puigpunyent ha sacudido a nuestra comunidad y ha puesto en la mira una realidad dolorosa: el machismo que sigue latente entre nosotros. La Guàrdia Civil ha dejado claro que no estamos ante un suicidio pactado, como algunos quisieron insinuar, sino ante un asesinato cargado de violencia de género. Esto es algo que no podemos permitirnos ignorar.
Un grito de alerta contra el machismo
No se trata solo de cifras frías; aquí hay vidas, hay historias truncadas por una cultura tóxica. Mientras investigaban los hechos, las autoridades han encontrado evidencias que apuntan a un crimen machista en toda regla. Es hora de reaccionar y dejar claro que esto no es aceptable.
Pensar en un pacto suicida es tirar a la basura lo que realmente ocurre tras estas tragedias. Cada día nos enfrentamos a situaciones similares y es esencial que tomemos conciencia y apoyemos iniciativas para erradicar este tipo de violencia. No podemos quedarnos callados mientras seguimos viendo cómo se repiten estas historias desgarradoras.
Al final del día, todos somos responsables de crear un entorno donde nadie tenga miedo. Que la muerte de esta persona sea un punto de inflexión para luchar contra el machismo y construir una sociedad más justa e igualitaria. Nos toca actuar juntos; este es el momento.