En un rincón especial de nuestras vidas, donde la naturaleza y el arte se entrelazan, se han seleccionado 39 obras para brillar en la próxima exposición de Fotografía de Montaña. Esta muestra no es solo una colección de imágenes; es un homenaje a nuestra tierra y a las historias que nos cuentan cada vez que levantamos la mirada hacia esos majestuosos picos.
Una ventana a lo sublime
Cada fotografía es como una ventana abierta a lo sublime, capturando la esencia del paisaje balear en su máxima expresión. Pero, ¿qué hay detrás de estas instantáneas? Son relatos visuales que nos conectan con el espíritu de nuestra comunidad y que reflejan tanto la belleza como los retos que enfrentamos al tratar de preservar nuestro entorno.
En tiempos donde el turismo parece ser el rey indiscutible, esta exposición llega para recordarnos que hay más allá del monocultivo turístico. Nos invita a reflexionar sobre cómo estamos cuidando nuestro patrimonio natural, ese mismo patrimonio que atrae miradas curiosas y corazones aventureros.
No podemos olvidar también el reto del equilibrio: mientras algunos celebran el aumento constante de visitantes, otros levantan la voz contra la masificación. Como dijo una vez un sabio local: «El turismo ha sido parte de nuestra historia, pero no puede ser todo».
Así pues, acudamos a esta cita con nuestros paisajes; no solo para admirar fotografías sino para sumergirnos en un diálogo sobre quiénes somos y hacia dónde queremos ir como comunidad. Porque al final del día, lo importante no son solo las imágenes en sí mismas, sino las historias y emociones que traen consigo.