En un rincón de Mallorca, donde el sol brilla y el mar susurra historias de antaño, surge ‘El Merder’, una canción de Jordi Maranges que no se corta un pelo a la hora de señalar las garras de la especulación inmobiliaria. ¿Cómo hemos llegado a este punto? La letra se convierte en un grito desgarrador que nos recuerda que nuestra isla, ese paraíso que todos amamos, está siendo arrastrada hacia un abismo por intereses egoístas.
Una protesta con ritmo
Maranges, con su estilo fresco y directo, lanza un mensaje claro: ¡basta ya! A través de versos cargados de emoción, nos invita a reflexionar sobre cómo la masificación turística y los proyectos insostenibles están tirando por la borda lo que hace especial a Mallorca. Con cada nota, nos atrapa en una realidad donde los hoteles crecen como setas y las tradiciones se van desvaneciendo.
La música tiene ese poder transformador. Es capaz de unirnos en torno a una causa común. Y aquí estamos nosotros, escuchando y sintiendo lo que muchos callan. La denuncia no es solo artística; es una llamada a despertar. Porque al final del día, somos nosotros quienes debemos cuidar y proteger esta tierra tan querida.