La noche del jueves se convirtió en un espectáculo poco agradable para quienes paseaban cerca de la majestuosa Catedral de Palma. Un grupo de ratas de dimensiones insólitas decidió hacer acto de presencia en Dalt Murada, justo a los pies del emblemático monumento. Imágenes tomadas por el ‘instagramer’ Óscar Álvarez revelaron la inquietante escena, donde estos roedores, más parecidos a conejos que a ratas, se movían con una agilidad sorprendente.
«¡Más que ratas, parecen conejos!», exclamaba Óscar, visiblemente sorprendido por el tamaño y la velocidad con la que estos animales recorrían la zona. No es para menos: esta es una área que recibe a miles de turistas cada día y cuya imagen no debería verse empañada por una situación tan insalubre.
Un problema creciente
Y es que este no es un caso aislado. La aparición de ratas se ha vuelto común en diferentes rincones de Palma, tanto en el bullicioso centro como en las zonas más alejadas. Sin embargo, verlas merodeando al lado de un patrimonio tan valioso como nuestra catedral da mucho que pensar sobre cómo estamos cuidando nuestros espacios públicos. ¿Hasta cuándo vamos a permitir esta falta de atención y mantenimiento? Es hora de actuar antes de que este problema nos tire a todos a la basura junto con nuestra imagen turística.

