En el corazón de Palma, donde cada rincón cuenta una historia, las capelletes del carrer de Palma se encuentran en un estado que nos debería preocupar. Estas pequeñas joyas patrimoniales, más que simples adornos, son testigos silenciosos de nuestra historia y cultura. Sin embargo, ¿qué hacemos para conservarlas? Esto es precisamente lo que ha planteado ARCA en su último informe entregado a Mercedes Celeste, la regidora del Distrito Centro.
Con una dedicación admirable, esta entidad ha recopilado información valiosa a partir del trabajo de Bartomeu Bestard, quien hace años documentó estas capelletes en un libro editado por el Ayuntamiento. El informe no solo presenta fotografías y características históricas, sino que también examina el estado actual de conservación de 27 capelletes todavía visibles desde nuestras calles. Algunas están hechas con baldosas cerámicas, otras lucen relieves o esculturas; incluso hay lienzos pintados resguardados tras cristal.
Un patrimonio olvidado
A pesar de los esfuerzos realizados en 1997 para restaurar muchas de ellas gracias a Sa Nostra, el tiempo ha pasado sin que se hayan llevado a cabo trabajos adicionales. ¿Y qué sucede ahora? ARCA propone no solo catalogar y proteger jurídicamente estas piezas del pasado; también aboga por mejorar los alrededores deteriorados por cableados telefónicos y pintadas vandálicas. Y sí, se plantea restituir esos interiores desaparecidos y recuperar la capelleta de la calle del Miracle. Si los propietarios no quieren colaborar, sugieren reproducirla en su lugar original para mantener viva esa huella histórica.
Este esfuerzo altruista busca hacer eco entre todos nosotros: preservar nuestro patrimonio es tarea colectiva. Con la colaboración de profesionales como Julio Carvajal o Juanjo Soler, ARCA nos recuerda que las capelletes trascienden lo religioso; son parte fundamental de nuestro legado cultural. Por eso su protección es crucial tanto para creyentes como para no creyentes.
Así que aquí estamos: ¿estamos dispuestos a dejar caer este patrimonio histórico en el olvido? La respuesta debe ser un rotundo no. Es hora de actuar y asegurar que estas historias continúen contándose en cada esquina de nuestra querida ciudad.

