La polémica ha estallado en Palma tras las graves denuncias de UGT acerca del centro de protección animal de Son Reus. El sindicato ha presentado pruebas que revelan una situación alarmante: cadáveres en descomposición almacenados en una nevera averiada y agua contaminada con legionela para los animales. ¡No se puede permitir esto!
Respuestas que no convencen
Este viernes, el Ajuntament de Palma ha salido al paso de estas serias acusaciones, afirmando que el departamento municipal de Benestar Animal niega rotundamente cualquier mala práctica. Aseguran que los sistemas de conservación son nuevos y cumplen con la normativa vigente. Pero, ¿podemos confiar plenamente en estas palabras?
UGT no se queda quieto y promete continuar su lucha legal contra lo que consideran negligencias graves. A solo 15 días de haber destapado el transporte conjunto de animales vivos y muertos, vuelven a la carga. Cort insiste en que todos los controles han sido favorables y que el equipo moderno del centro está totalmente ajustado a la ley.
No obstante, las declaraciones del sindicato son contundentes: afirman que la nevera lleva más de un año fallando, lo cual agrava la situación con gusanos proliferando por doquier. En respuesta, Cort destaca la existencia de medios adecuados para manejar estos procesos y asegura que las imágenes difundidas por UGT no reflejan la realidad del centro.
Además, recalcan que se realizan controles constantes del agua para asegurarla apta para los animales acogidos. Sin embargo, esta batalla entre evidencias gráficas y declaraciones oficiales deja a muchos preguntándose quién dice realmente la verdad.

