En el corazón de la barriada del Nou Llevant, el parque Kristian Krekovic se está transformando gracias a una ambiciosa intervención del Ajuntament de Palma. Con un presupuesto que ronda los 200.000 euros, las autoridades están decididas a atender las peticiones de los vecinos y ofrecer un espacio renovado y lleno de vida.
Transformaciones para todos
Uno de los cambios más llamativos es la demolición del antiguo quiosco central. Este lugar había dejado de ser un bar y se había convertido en refugio para indigentes, además de ser un foco de suciedad y problemas. Ahora, los operarios ya han comenzado a despejarlo, mejorando también el pavimento deteriorado que representaba un peligro para todos.
Aparte del quiosco, ya se han instalado dos mesas de picnic que amplían las opciones para disfrutar en compañía dentro del parque. La inclusión de zonas para calistenia y juegos biosaludables también promete convertir este rincón en un lugar ideal para mantenerse activo. Y eso no es todo: ¡dos pistas de voley están en camino! Estas contarán con una superficie arenosa y sombra, justo lo que pedía la comunidad.
El aire fresco también llega a través del verde: se han plantado más de 400 arbustos y 85 nuevos árboles, incrementando el arbolado existente. Desde el área de Parcs i Jardins aseguran que cada año se revisará este espacio verde, garantizando su cuidado durante toda la temporada.
Las mejoras no acaban aquí; los muros del recinto están siendo reparados y se han añadido nuevos puntos de luz para iluminar las noches en el parque. También está prevista la renovación del parque infantil, donde los más pequeños podrán disfrutar al máximo tras las reformas.
Poco a poco, Palma está logrando transformar este espacio público en un verdadero lugar de encuentro. Con cada acción realizada por Cort, se busca no solo embellecer sino recuperar ese espíritu comunitario tan necesario en nuestros días.

