En el corazón de Palma, un programa llamado IB Relleu se ha convertido en la tabla de salvación para muchos negocios que, por diversas razones, estaban al borde del abismo. Este proyecto, impulsado por el conseller de Empresa, Alejandro Sáenz de San Pedro, busca dar una segunda oportunidad a aquellos comercios que luchan por sobrevivir ante el cierre inminente. ¿La razón principal? La jubilación de sus dueños, un golpe duro para las tradiciones locales.
Un nuevo aire para los negocios tradicionales
Hasta ahora, cinco comercios han encontrado nuevos propietarios dispuestos a tomar las riendas y mantener viva la esencia de lo tradicional. Entre ellos están el restaurante y cervecería Byblos, la panadería Forn Santa Clara, la floristería Flor i Verdesca, la mercería La Veneciana, y la tienda náutica GP Sails. Estos cambios no solo suponen un alivio para los empresarios jubilados; también representan una oportunidad fresca para quienes sueñan con llevar adelante estos negocios.
Pero esto no termina aquí. En toda Baleares ya se han cerrado exitosamente dieciséis transmisiones, y hay otros veinte traspasos en marcha. Un verdadero revulsivo en una comunidad donde más de 360 personas han buscado asesoramiento a través del programa. Este miércoles fue un día especial: el conseller se reunió con Pere Arbona, actual propietario de La Veneciana, junto a Diana Patricia Londoño y José Manuel Zapata, quienes se preparan para asumir este legado tan querido a partir de octubre.
La historia de La Veneciana es emblemática. Formó parte del programa IB Relleu desde 2024 y ha contado con el apoyo incondicional del Govern en cada paso del proceso. Por fin ha llegado el momento de dar continuidad a esta tradición. Además, por primera vez este año se ha convocado una subvención destinada a fomentar la continuidad empresarial en Balears; los beneficiarios pueden acceder hasta 12.000 euros para cubrir gastos como la modernización digital o mejorar la comunicación del negocio.
Todavía queda mucho camino por recorrer, pero ver cómo estos pequeños pero valiosos comercios buscan un sucesor es un rayo de esperanza que nos recuerda lo importante que es cuidar nuestras raíces.

