El patio de armas del Castillo de Bellver se llenó de recuerdos y emociones este martes, cuando antiguos ediles y alcaldes de Palma se reunieron para rendir homenaje a un legado que ha marcado la historia de nuestra ciudad durante los últimos 50 años. Desde Antoni Noguera hasta José Hila, pasando por figuras como Mateo Isern y Catalina Cirer, todos estuvieron allí para presentar una galería que no solo es arte, sino también un trozo de nuestra memoria colectiva.
Un reencuentro lleno de significado
Era una noche especial; no importaban las diferencias políticas o ideológicas, lo que realmente contaba era el reconocimiento a quienes han contribuido a dar forma a Palma tal como la conocemos hoy. Como bien apuntó Jaime Martínez, actual alcalde, «todos ellos han hecho lo que Palma es hoy», recordando así el trabajo arduo y desinteresado que cada uno ha realizado a lo largo del tiempo.
A medida que los retratos eran descubiertos, pudimos sentir el peso emocional del momento. Desde Ramón Aguiló, el primer alcalde democrático entre 1979 y 1991, hasta José Hila, quien ha ocupado el cargo en diferentes periodos recientes; cada uno dejó su huella en esta ciudad. Las obras fueron realizadas por talentosos artistas locales: María Mercedes Laguens García para Aguiló y Pascual de Cabo Díaz para Fageda son solo algunos ejemplos del talento insular plasmado en estos lienzos.
La ausencia notable fue la de Aina Calvo, cuyo retrato fue pintado por Pep Girbent; aunque no pudo estar presente, su contribución sigue viva en el corazón de muchos. La gala culminó con la interpretación emotiva del himno balear y español, cerrando así un capítulo pero dejando abierta la puerta al futuro. Sin duda alguna, esta presentación nos recuerda lo importante que es valorar nuestro pasado mientras seguimos construyendo juntos el futuro.

