Los vecinos de la calle Benet Pons 21 en Pere Garau están cansados, y no es para menos. Cada fin de semana, una escena se repite como un mal sueño: coches y furgonetas aparcan para dejar sus trastos, convirtiendo el lugar en un auténtico punto negro. «Cada fin de semana igual», denuncia un vecino con frustración. Un vídeo enviado a Ultima Hora muestra cómo los residuos se acumulan descontroladamente alrededor de los contenedores, ocupando un espacio que debería ser limpio y accesible.
Una imagen que habla por sí sola
Las imágenes hablan claro: bolsas de basura, ropa vieja, muebles en desuso y hasta pilas tiradas a la vista de todos. Todo eso rodea los depósitos, formando montones que parecen querer gritar la falta de respeto hacia el espacio público. Los vecinos tienen que lidiar con esta situación día tras día, tratando de convivir con lo que parece más un vertedero improvisado que una zona residencial.
Este fenómeno no es un caso aislado; se ha convertido en una rutina preocupante. El mismo vecino que grabó el vídeo emplea irónicamente términos como “punto verde no oficial” o “punto cerdo” para describir lo que deberían ser espacios limpios y agradables. Pero la realidad es otra: este abandono constante crea una imagen deplorable y complica aún más las labores diarias de recogida.
No olvidemos que ciertos residuos, como las pilas, necesitan tratamiento especial y no pueden mezclarse con la basura convencional. La repetición de estos episodios solo subraya el problema del abandono en distintas áreas de Palma, donde los entornos cercanos a los contenedores han dejado de ser lugares limpios para convertirse en focos de suciedad que generan justas protestas entre quienes viven allí.

