Este miércoles, los operarios de Emaya se pusieron manos a la obra en un solar abandonado que había sido olvidado por todos, situado en la calle Benet Pons i Fàbregues, número 17. ¿El motivo? Las insistentes denuncias de Flipau amb Pere Garau, una entidad vecinal que no ha dejado de alzar la voz ante el estado deplorable de esta parcela. La vegetación descontrolada y los residuos acumulados ya no podían seguir siendo parte del paisaje urbano.
Desde el 23 de enero, Flipau ha estado canalizando incidencias y pasándolas a Cort, buscando asegurar que este espacio no siga siendo un foco de abandono. Y es que ellos mismos nos recuerdan: «La Ley de Urbanismo y la normativa de Palma obligan a los propietarios a mantener sus terrenos en condiciones adecuadas». Así que nadie puede tirar esto a la basura.
Sanciones y responsabilidad
En su comunicado, Flipau advierte con claridad: «El Ajuntament puede requerir a los dueños que adopten las medidas necesarias para garantizar la limpieza y seguridad». Esto significa que si no lo hacen, el Ayuntamiento tiene el poder de actuar subsidiariamente y cargarles con los costes, además de posibles sanciones. ¡Es hora de tomar responsabilidades!
No solo este solar está en el punto de mira. En el barrio hay otros lugares olvidados como los situados en Abat Sant Feliu esquina Joan Mestre o Lluís Martí 115, entre otros. Los vecinos están cansados y ya no quieren más promesas vacías.

