En el corazón de Palma, la antigua prisión se ha convertido en un símbolo de un problema que cada vez se vuelve más insostenible: la crisis de vivienda y la marginalidad. Més por Palma no ha tenido reparos en señalar lo que consideran una grave irresponsabilidad por parte del alcalde Jaime Martínez. Durante su reciente comparecencia, el regidor dejó caer una bomba: «se están pagando billetes de avión para que personas vulnerables abandonen Mallorca y se vayan a la Península». ¿De verdad es esa la solución?
La rueda de prensa que desató críticas
El ambiente en la sala era tenso. Miquel Àngel Contreras, portavoz del grupo municipal, no se contuvo al calificar esta acción como una medida que solo muestra el fracaso rotundo del gobierno actual. Según él, mientras el alcalde intenta vendernos una imagen de seguridad, lo único que está logrando es aumentar la inseguridad social y dejar a más de 100 personas sin un techo donde dormir.
«¿Acaso creen que mover a las personas vulnerables de lugar hará desaparecer su pobreza?», preguntaron con indignación desde Més. Es evidente que este tipo de políticas solo fomentan más exclusión y marginalidad; son soluciones temporales para problemas profundos.
Contreras también denunció cómo el equipo de gobierno parece estar más enfocado en satisfacer a los especuladores inmobiliarios que en atender las necesidades reales de la gente. La situación no mejorará si seguimos viendo a los sintecho como un problema a esconder o trasladar. Necesitamos políticas efectivas que garanticen derechos básicos como un hogar digno, concluyó con firmeza.

