Este viernes, el corazón de Palma ha vuelto a latir al ritmo de la Feria de Abril, un evento que llevaba 13 años guardado en el baúl de los recuerdos. La inauguración tuvo lugar en el recinto de Son Fusteret y atrajo a un público entusiasta que no quería perderse esta celebración tan esperada.
Una tradición recuperada
El alcalde Jaime Martínez, acompañado por Llorenç Galmés, presidente del Consell de Mallorca, y varios concejales municipales, cortó la cinta inaugural con gran alegría. A pesar de que este año la feria no lució su tradicional portada iluminada –un detalle que siempre marca el inicio festivo–, las casetas estaban adornadas con guirnaldas y ese aire andaluz que tanto nos gusta. El olor a pescaíto frito se mezclaba con los primeros acordes de sevillanas, creando una atmósfera irresistible.
Las mujeres vestidas con sus coloridos trajes de flamenca no tardaron en llenar el recinto con sus bailes y sonrisas. Diego González, tesorero de la Casa de Andalucía en Baleares, fue quien dio la bienvenida a las autoridades. Con voz emocionada, expresó: «Es un orgullo muy grande e incluso pedimos que esta feria sea oficial en el programa de festejos del Ajuntament de Palma». Y es que recuperar esta tradición no solo es un regalo para nosotros como comunidad, sino también un compromiso cultural vital.
Jaime Martínez se mostró firme en su deseo de hacer perdurar este evento: «La Feria de Abril ha vuelto para quedarse», aseguró mientras miraba a su alrededor emocionado por lo vivido. Sin duda alguna, la cita andaluza está destinada a ser parte del alma festiva de nuestra ciudad otra vez.

