En el corazón de Palma, un viejo conocido cierra sus puertas. Mercería La Veneciana, ese lugar donde generaciones han encontrado desde botones hasta hilos de todos los colores, ha decidido colgar el cartel de se traspasa. Después de casi nueve décadas llenas de historias y recuerdos, la mercería se enfrenta a su último acto. ¿Quién puede olvidar las visitas con nuestras madres o abuelas en busca del material perfecto? Para muchos, este es más que un simple negocio; es un pedazo de vida.
Un legado que no se olvida
Situada en la calle Ample de la Mercè, justo al lado del bullicioso Mercado del Olivar, La Veneciana luce carteles de Liquidación por Reforma, mientras que en uno de sus locales destaca el revelador Se Traspasa. Pere Arbona, actual propietario y tercera generación al frente del negocio familiar, nos cuenta con nostalgia cómo todo comenzó gracias a su abuelo Miquel. “Él llegó a Palma después del crack del 29 y transformó su pasión por los tejidos en esta maravillosa tienda”, recuerda.
Y aunque el futuro parece incierto, Pere se muestra optimista: “Los mallorquines no seremos tan tontos como para dejar morir una mercería con tanta historia”. Con más de 100 clientes diarios que buscan desde calcetines hasta lentejuelas para dar vida a sus creaciones, La Veneciana ha sabido adaptarse incluso a las nuevas tendencias. Hoy por hoy, jóvenes entusiastas del arte de coser también acuden a este rincón donde cada hilo cuenta una historia.
Mientras sus tres locales están en proceso de liquidación, Pere confiesa que ya están en conversaciones con posibles compradores. Con esa chispa en los ojos que solo quienes aman lo que hacen pueden tener, añade: “Queremos llegar al centenario; esto no puede acabar aquí”. Así que mientras miramos hacia adelante, solo queda esperar quién será el próximo valiente que tome las riendas de este emblemático comercio y continúe tejiendo sueños entre telas.

