Imagina un día soleado en Can Pere Antoni, donde las familias disfrutan del mar y la arena. De repente, un par de usuarios aparecen en una moto de agua, deslizándose a escasos metros de la orilla. Este no es un escenario de película; es la alarmante realidad que han denunciado desde Unió Socorristes de Palma CGT. En un comunicado este martes, pusieron el dedo en la llaga al alertar sobre la falta de balizamientos justo cuando se avecina el inicio del operativo de vigilancia.
La playa sin protección: un peligro inminente
Según los socorristas, esta ausencia de medidas permite que actividades como las motos de agua y otras embarcaciones circulen con total libertad, poniendo en riesgo a quienes buscan simplemente disfrutar del baño. Un vídeo reciente retrata esta peligrosa situación y deja claro que no hay delimitaciones físicas que protejan a los bañistas. Esto ha encendido las alarmas entre quienes están ahí para salvar vidas.
«El pasado fin de semana se notó un aumento significativo de actividad acuática cerca de los bañistas», afirman desde el sindicato. Y claro, esto coincide con Semana Santa, uno de esos momentos donde las playas se llenan hasta los topes. La advertencia es seria: «Hay un riesgo real y evidente para la integridad física de los usuarios». Las posibilidades de colisiones son preocupantes y podrían resultar en lesiones graves.
En este contexto, Unió Socorristes CGT señala directamente al Ajuntament de Palma como responsable absoluto si ocurre algún incidente por esta negligencia. Nombran específicamente al alcalde Jaime Martínez y al regidor Llorenç Bauzá como aquellos que deben garantizar nuestra seguridad mientras disfrutamos del mar. Exigen respuestas claras sobre por qué aún no hay balizamientos y piden acciones inmediatas para proteger a todos los que usamos nuestras playas.
A medida que avanza la temporada, su mensaje es claro: bajo estas condiciones actuales, «no está garantizada la seguridad» en nuestras queridas playas palmesanas. Es hora de actuar antes que sea demasiado tarde.

