La inauguración de la Oficina Integral de Vivienda en Palma, con la presencia de los concejales Fulgencio Coll y Óscar Fidalgo, ha levantado un gran revuelo. Sin embargo, no todo es color de rosa. La preocupación por la seguridad de los trabajadores que allí laboran se hace cada vez más palpable. CC OO ha lanzado una alerta seria: las instalaciones municipales en la plaza Santa Fe estuvieron cerradas un tiempo y reabrieron sin que estuvieran preparadas, algo que parece haber sido solo un trámite para salir del paso a finales de mayo.
Deficiencias alarmantes
El sindicato ha denunciado que se realizó una evaluación inicial de riesgos, pero lo que encontraron fue desolador. Se detectaron deficiencias significativas, y aunque se prometieron medidas correctoras, éstas nunca llegaron. En diciembre ya había carencias notables en el local y a principios de enero, otro informe volvió a poner el foco sobre problemas similares. En este nuevo documento se subrayó la falta total de un contrato de mantenimiento que garantice revisiones periódicas y limpieza adecuada del espacio.
CC OO expuso estas preocupaciones al Comité de Seguridad y Salud el 30 de enero, pidiendo respuestas claras sobre cómo se iba a proteger a los trabajadores en un entorno marcado por dos informes desfavorables del servicio de Prevención de Riesgos Laborales. Pero la administración parece haber ignorado sus súplicas hasta ahora.
A esto se le suma una denuncia formal ante Inspección de Trabajo presentada en febrero por parte del sindicato. Exigen respuestas contundentes: es momento ya que la administración actúe y garantice un ambiente seguro para todos los empleados. ¿Acaso nuestras autoridades van a seguir mirando hacia otro lado mientras estos profesionales trabajan en condiciones precarias?

