La historia de Son Oliva está cambiando y, sinceramente, ¡es hora de celebrarlo! El Ajuntament de Palma ha decidido invertir más de 600.000 euros en mejorar la accesibilidad y la eficiencia energética de este querido barrio. Todo esto forma parte del ambicioso Plan Renove, que busca transformar nuestros espacios en lugares más amigables y accesibles para todos.
Mejoras palpables que marcan la diferencia
Hasta ahora, el área de Infraestructures, Accessibilitat i Polígons Industrials ha llevado a cabo una serie de intervenciones que suman un total de 603.029 euros. Entre las mejoras ya visibles están la renovación de aceras y pavimentos en las calles Francisco Asenjo y Cruells. En la calle Francisco Asenjo, se han renovado 530 metros cuadrados con una inversión de 78.000 euros. Se han adaptado las aceras para cumplir con las normativas actuales sobre accesibilidad, porque no hay excusas para dejar a nadie atrás.
Aún hay más: también se han hecho cambios en los alcorques del parque, reubicándolos para facilitar el tránsito peatonal. La calle Cruells no se queda atrás; aquí se ha invertido 113.372 euros, renovando 810 metros cuadrados y mejorando más de 200 metros lineales de bordillo. ¡Vaya trabajo!
No podemos olvidar el cambio del alumbrado público en otras zonas como Jacinto Verdaguer, Eusebi Estada y Tomás Luis de Victoria. Con una inversión total cercana a los 411.657 euros, se están sustituyendo 556 puntos de luz por tecnología LED, haciendo nuestras calles no solo más seguras sino también mucho más sostenibles.
Sinceramente, estas son iniciativas que necesitamos y que marcan un antes y un después en nuestra comunidad. Es momento de apoyar estos cambios que realmente hacen la diferencia.

