La tienda de moda Maricastaña ha anunciado su cierre tras casi diez años de presencia en el centro de Palma. Sus fundadores, Vicky Pinar y Sergio Gamisans, han comunicado la difícil decisión a través de su cuenta oficial de Instagram, donde expresan su deseo de cerrar «este ciclo» para enfocarse en otro proyecto llamado La Vida Mola.
Decisión motivada por la necesidad de crecimiento
Vicky Pinar y Sergio Gamisans han destacado que aunque el cierre es «una dura decisión», lo hacen con la esperanza de que «alguna alma bonita continúe el proyecto» que han construido con tanto esfuerzo. En su mensaje, los fundadores agradecieron a sus clientes por el apoyo recibido a lo largo de los años, enfatizando su lema: «no hacemos clientes, hacemos amigos». Además, esperan que su querido local sea pilotado en el futuro por alguien que comparta su pasión e ilusión.
El cierre de Maricastaña también se enmarca en un contexto más amplio. En octubre de 2024, la marca había optado por cerrar su tienda en Barcelona debido a la insostenibilidad del pequeño comercio en la ciudad, afectado por altos alquileres, gastos operativos crecientes y un entorno de inseguridad. En sus declaraciones, Vicky Pinar lamentó que esta situación obligara a la marca a replantearse su expansión y eventualmente decidir regresar a su tienda en Palma.
Al reflexionar sobre el camino recorrido, Pinar mencionó que es triste decir adiós, pero también una oportunidad para aprender y crecer en el futuro. «Crecer es fácil, pero nadie te enseña a decrecer. Hemos tenido que trabajar mucho en nosotros mismos para no considerar esto un fracaso, sino un aprendizaje», añadió.
Maricastaña se ha destacado en Palma como un negocio que va más allá de un simple punto de venta, creando una comunidad en la que sus clientes se sienten parte de una misma familia. A través de su cierre, los fundadores buscan no solo cerrar una puerta, sino abrir nuevas oportunidades en su próximo proyecto, La Vida Mola, que promete seguir llenando el mundo de color y buena energía.