En un ambiente de creciente tensión, el diputado de Sumar-Més, Vicenç Vidal, no se ha mordido la lengua. Ayer, durante una rueda de prensa en el Congreso, lanzó una crítica directa al PSOE, acusándolos de instrumentalizar el caso de Maricarmen. «Es vergonzoso», afirmó con firmeza, apuntando que lo que están haciendo es intentar justificar una política de vivienda que llega demasiado tarde y que, además, sigue siendo completamente insuficiente.
Una respuesta necesaria ante la emergencia habitacional
Vidal subrayó que durante toda la legislatura han avanzado muy poco y han tardado demasiado. Las medidas que hoy se presentan en el Congreso no son más que respuestas a la presión ejercida por sus aliados soberanistas y plurinacionales de izquierdas. En relación a los dos decretos sobre vivienda que se votarán, su postura es clara: «Ante esta emergencia habitacional que afecta a miles de familias, no podemos jugar con medidas superficiales». Lo dijo sin titubear; lo importante es ofrecer protección y seguridad a quienes tienen más dificultades para acceder o mantener un hogar.
A pesar de su crítica al PSOE, Vidal aclaró que desde Més apoyarán los decretos. «No vamos a hacer pagar a las familias por la incapacidad de los partidos para llegar a acuerdos», manifestó. Sin embargo, también dejó claro que esto no es suficiente: «Hace falta mucha más vivienda pública y regulación del mercado del alquiler». Y sí, especialmente en las Islas Baleares, donde la situación es especialmente grave.
No solo se detuvo ahí; también arremetió contra la derecha y extrema derecha por su oposición rotunda a los decretos: «El caso Maricarmen no debe ser un arma electoral ni un recurso partidista. Detrás de cada desahucio hay personas reales con historias tristes que merecen respuestas políticas efectivas». Esas palabras resuenan con fuerza cuando sabemos que aquellos mismos críticos son los que rechazan medidas concretas para proteger a las personas más vulnerables.

