MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) – Hakeem Jeffries, el carismático líder demócrata en la Cámara de Representantes, ha decidido dar un paso al frente y ha anunciado oficialmente su candidatura para presidir este órgano clave. Todo esto ocurre justo después de que su partido lograra hacerse con el control de la cámara baja estadounidense, cosechando nada menos que 237 escaños en las elecciones de medio mandato celebradas recientemente.
En una carta dirigida a sus compañeros del Partido Demócrata, que fue recogida por NBC, Jeffries dejó claro que tiene planes ambiciosos. Este representante de Nueva York está a punto de hacer historia como el primer afroamericano en ocupar este puesto en el Congreso. Ya ha establecido tres prioridades fundamentales: abordar el coste de la vida, exigir responsabilidad al presidente Donald Trump y defender los valores estadounidenses. Para él, estos valores son sinónimos de “libertad y justicia para todos”, así como garantizar el derecho al voto en una democracia representativa.
Cambios necesarios para un futuro mejor
Jeffries no se anda con rodeos y subraya que “los demócratas deben actuar ya” para revertir recortes importantes como los de Medicaid o restablecer la financiación del SNAP —el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria—. También critica abiertamente los aranceles impuestos por Trump y hace hincapié en detener lo que considera una “imprudente guerra electoral” en Irán.
A medida que celebra lo que considera el fin del extremismo asociado a MAGA, Jeffries menciona cómo los demócratas han logrado triunfos significativos incluso estando en minoría. Ahora es momento de llevar a cabo ese cambio radical que pide la ciudadanía desde una posición mayoritaria.
En enero, cuando asuma el nuevo Congreso, se votará su candidatura junto a cualquier otro miembro demócrata dispuesto a desafiarlo por el puesto. Hasta ahora, no parece haber competencia dentro del partido. Las recientes elecciones han sido todo un golpe para los republicanos; los demócratas han conseguido resultados históricos en varios estados clave como Texas, Ohio o Georgia.

