En un giro que deja helados a muchos, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha decidido reducir la asistencia alimentaria a cerca de un tercio de sus beneficiarios en la Franja de Gaza. Esto significa que medio millón de personas se quedarán sin el apoyo vital que tanto necesitan, y todo por una falta alarmante de financiación. Con el invierno a la vuelta de la esquina, esta noticia no podría llegar en un momento más crítico.
La realidad desgarradora
Hasta ahora, el PMA brindaba ayuda a 1,6 millones de personas, pero esa cifra se ha reducido drásticamente a solo 1,1 millones. Y eso no es todo; las raciones han sido recortadas a la mitad. Las familias beneficiarias recibirán únicamente un paquete básico y una pequeña bolsa de harina, dejando atrás aquellas comidas calientes que solían contar con más frecuencia. ¿Y qué hay de las zonas más vulnerables? Aquellos que viven cerca de la ‘línea amarilla’ recibirán una comida caliente cada dos días, algo totalmente insuficiente en situaciones como estas.
No podemos olvidar que 1,4 millones de personas en Gaza ya enfrentan inseguridad alimentaria aguda. El PMA advierte que si no se toman medidas urgentes para garantizar asistencia alimentaria inmediata, podríamos ver tragedias aún peores asomarse en el horizonte.
A medida que nos acercamos al invierno, necesitamos actuar ya. La situación es crítica: más del 80% de la población está sin trabajo y muchas familias simplemente no pueden permitirse comprar alimentos nutritivos. Sin embargo, los fondos han disminuido drásticamente; este año han recibido menos de la mitad del dinero necesario para seguir operando. En resumen: se necesitan urgentemente 450 millones de dólares para mantener sus operaciones básicas durante los próximos seis meses.

