MADRID, 13 de octubre. La joven activista sueca Greta Thunberg ha hecho un viaje significativo a Francia este martes para unirse a las protestas estudiantiles que llevan semanas sacudiendo el país. En una jornada marcada por la pasión y la determinación, Greta se plantó frente al Instituto Paul-Éluard, en Saint-Denis, un lugar que se ha convertido en el corazón de los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas policiales.
Con sus 23 años, Greta no ha dudado en alzar su voz: “Los jóvenes no tienen cabida en estas discusiones. Nos están robando nuestro futuro”, declaró con firmeza ante los medios. Y no es para menos; las escuelas claman por inversiones que nunca llegan, mientras los estudiantes sienten cómo se desmorona su derecho a una educación digna.
Un grito de lucha
En medio del tumulto, Thunberg instó a sus compañeros franceses a no rendirse: “¿Qué se supone que tenemos que hacer? ¿Doblarnos ante esta situación? ¡Por supuesto que no!”. Su mensaje fue claro: la juventud tiene la fuerza y la determinación para seguir adelante y luchar por un futuro que les pertenece. “Estoy muy orgullosa de los estudiantes franceses”, añadió con sinceridad.
Las calles de Francia siguen vibrando con nuevas manifestaciones contra recortes drásticos y la alarmante falta de recursos en el sistema educativo público. La tensión es palpable; miles han sido detenidos y muchos más heridos durante estas últimas semanas de agitación. Aunque el Gobierno intenta calmar las aguas con medidas restrictivas, hay algo que queda claro: aproximadamente el 54% de los franceses apoyan estas movilizaciones.

