El pasado sábado, Donald Trump, presidente de Estados Unidos, no se guardó nada y arremetió contra la reciente galardonada con el Premio Nobel de la Paz, la jurista sudafricana Navanethem Pillay. En un tono desafiante, afirmó que «nadie sabe nada de ella» y lanzó duras acusaciones diciendo que «odia a Israel». Mientras tanto, no perdió la oportunidad para recordarle al Comité Noruego su desdén por no haberle otorgado el premio a él, argumentando que ha sido el responsable de «resolver ocho guerras».
La defensa de su legado
En una extensa publicación en sus redes sociales, Trump defendió su posición sin tapujos. Dijo: «Esta es la mujer que ha recibido el Nobel de la Paz sobre Estados Unidos y cuyo representante, yo, ha resuelto ocho guerras y muchas otras cosas. ¡No sé nada de esta mujer! Y tampoco lo sabe nadie más!» Su retórica continuó cargada de autocompasión e indignación: «De hecho, que yo sepa, nadie ha oído hablar de ella más allá del hecho de que evidentemente odia a Israel. No sé qué ha hecho esta mujer. Yo he resuelto ocho guerras».
Sin perder tiempo, enumeró una lista de conflictos en los que según él había intercedido con éxito; aunque muchos siguen activos. A lo largo del mensaje insistió en que debería haber ganado ya “ocho” premios Nobel por su labor diplomática. También recordó un momento significativo cuando María Corina Machado, líder opositora venezolana y laureada con el Nobel en 2024, le entregó su propio reconocimiento: «Donald Trump ha puesto fin a muchas guerras y se merece el Premio Nobel de la Paz más que cualquier otra persona».
Además, atribuyó logros como la liberación de rehenes israelíes gracias a negociaciones con Hamás o los esfuerzos para frenar las ambiciones militares iraníes a su gestión. Sin embargo, también dejó claro su desprecio hacia el organismo encargado del premio: «A pesar de todo esto… hoy se concede el Premio Nobel a una persona liberal… ¡quien nunca ha sido escuchada!» Concluyó sus comentarios afirmando que este galardón está «desacreditado para siempre por un puñado de ideólogos radicales antidemocráticos».

