El 7 de octubre de 2023 es una fecha que queda grabada en nuestra memoria colectiva. En este día, líderes de toda Europa han querido rendir homenaje a las víctimas de los ataques perpetrados por Hamás, que dejaron un saldo devastador: alrededor de 1.200 muertos y más de 250 secuestrados. Tres años después, su dolor sigue resonando con fuerza.
Compromiso ante el horror
Desde París, Emmanuel Macron ha condenado estos «ataques terroristas brutales» y ha expresado que Francia sigue compartiendo el sufrimiento del pueblo israelí. Recordó a aquellos nombres que nunca debemos olvidar: «Maya, Ohad, Valentin…» cada uno con una historia detrás. La lucha contra el antisemitismo y el terrorismo es un compromiso firme para él y su país.
No se quedó atrás Friedrich Merz, canciller alemán, quien señaló que ese fatídico ataque representa un «punto de inflexión». Aseguró que las comunidades judías en Alemania deben poder vivir sin temor alguno, algo tan básico como lo es sentirse seguro en casa.
En Reino Unido, Andy Burnham recordó a los «asesinados sin sentido» y destacó cómo esos actos han dejado huella en las comunidades judías alrededor del mundo. Reiteró que no tolerarán ningún tipo de abuso o violencia hacia ellos; ya sea en la calle o en redes sociales.
No solo se trata de recordar a las víctimas; también hay que reconocer la situación actual. Rob Jetten, primer ministro neerlandés, hizo hincapié en lo absurdo e inhumano del ataque: «Israeles corrientes fueron atacados mientras celebraban», lamentándose por la espiral de conflicto resultante donde muchos palestinos inocentes también sufrieron.
Austria no se quedó atrás con Christian Stocker alzando su voz contra el antisemitismo y recordando la barbarie vivida aquel día: «La mayor masacre desde el Holocausto». Su compromiso para proteger la vida judía es inquebrantable.
Suecia y Bélgica también hicieron eco del recuerdo trágico. Ulf Kristersson enfatizó cómo este ataque fue contra civiles desarmados; mientras Bart De Wever consideraba el 7-O como «el día más oscuro para el pueblo judío» desde aquel horrendo capítulo histórico.
Todas estas voces convergen en un mensaje claro: no podemos olvidar, ni permitir que crezca el odio bajo ninguna forma. La lucha por la paz y la seguridad debe ser constante, tanto aquí como en cualquier rincón del mundo.

