A pesar de las advertencias lanzadas por Rusia, la embajadora de la Unión Europea en Ucrania, Katarina Mathernova, ha dejado claro este domingo que su misión diplomática no tiene intención de abandonar Kiev. «Nos quedamos. La delegación de la Unión Europea se queda», afirmó con determinación en sus redes sociales, reafirmando que las amenazas rusas solo sirven para fortalecer el apoyo a Ucrania.
Solidaridad frente al miedo
Poco después, otros países como Alemania y Polonia se unieron a esta posición firme. El embajador alemán, Boris Ruge, no dudó en responder: «Amén. Nosotros nos quedamos». Mientras tanto, el Ministerio de Exteriores polaco también emitió un comunicado contundente rechazando las presiones del Kremlin y defendiendo el derecho internacional.
Las palabras del Ministerio son claras: «Las nuevas amenazas de Rusia son un intento desesperado por intimidar a Europa y debilitar nuestro respaldo a Ucrania». Pero aquí nadie se deja amedrentar; la solidaridad europea sigue intacta. Desde Polonia recalcan su compromiso inquebrantable con Ucrania y su integridad territorial, dejando claro que no cambiarán su funcionamiento en Kiev.
Con cada declaración, estos países envían un mensaje potente: las tácticas de intimidación de Rusia no funcionarán. En vez de quebrantar la unidad europea, refuerzan el apoyo hacia un pueblo que lucha por su autodeterminación.

