En una decisión contundente, las autoridades de Estonia han decidido prohibir el tránsito de grano ruso y bielorruso a través de su territorio. Esta medida, anunciada el pasado jueves, llega como respuesta a los ataques del Ejército ruso sobre puertos ucranianos en medio de una invasión que ya lleva más de cuatro años. ¿Y qué dice Margus Tsahkna, el ministro de Exteriores estonio? En un mensaje directo y claro en redes sociales, afirmó: “Rusia ataca puertos ucranianos, bloquea sus exportaciones y luego busca nuevas rutas para su propio grano. Estonia no va a ofrecerles una”.
Un compromiso con la justicia
Tsahkna recordó que ya había lanzado esta advertencia a principios de septiembre: “no hagáis planes para transportar grano ruso a través de Estonia”. Ahora lo ha convertido en ley, un gesto que subraya su compromiso junto a Letonia y Lituania por asegurar que los puertos del Báltico no se conviertan en pasadizos para el grano ruso. Es contundente al afirmar: “Rusia no puede llevar adelante una guerra de agresión y pretender que otros les ayuden a mantener su comercio”. Así se asegura que Estonia se mantenga firme y no colabore en financiar la guerra ni facilite la agresión.

