En una jornada marcada por el optimismo, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y su homólogo francés, Emmanuel Macron, no han podido ocultar su alegría al conocer que el primer ministro británico, Andy Burnham, está considerando un nuevo vínculo con la Unión Europea. Sin embargo, ambos líderes han dejado claro que no se puede jugar a elegir lo que les conviene. La adhesión a la UE implica comprometerse con todas sus políticas.
Una pérdida dolorosa
Sánchez ha sido rotundo al afirmar que «el Brexit fue una enorme pérdida», tanto para los británicos como para Europa en general. Junto a Macron en Madrid, el presidente español ha manifestado su deseo de «abrir los brazos de nuevo» a Reino Unido, describiéndolo como «un pueblo hermano». Por su parte, Macron ha subrayado la valentía de Burnham al plantear propuestas que desafían el statu quo. En sus palabras: «Si el primer ministro quiere que vuelva Reino Unido, creo que es una excelente noticia tanto para su país como para los europeos».
No obstante, Macron también ha lanzado un mensaje contundente: «No se puede elegir lo que se quiere de Europa. Se tiene que tomar toda Europa. Y les pido que vuelvan». Esta declaración resuena especialmente cuando recordamos cómo Londres dejó el bloque tras el referéndum de 2016.
Ayer mismo, durante una conferencia del Partido Laborista, Burnham reconoció las consecuencias negativas del Brexit y mencionó la necesidad urgente de crear una nueva relación con Bruselas. Entre las opciones sobre la mesa se encuentra desde mantener las relaciones actuales hasta explorar una cooperación aduanera o incluso abrirse a volver completamente al bloque europeo.

