Hoy, el paisaje político de Marruecos se tiñe de un nuevo color. Fátima Zahra el Mansuri, la primera mujer en asumir el cargo de primera ministra, comienza una serie de reuniones cruciales para dar forma a un nuevo Gobierno. Esta jornada está marcada por la esperanza y la expectativa tras recibir el encargo del rey Mohamed VI.
Las primeras citas están programadas con los representantes de la Agrupación Nacional de Independientes (RNI), quienes llegan con las mejores intenciones a la mesa. A las 11:00 horas, las miradas estarán puestas en este encuentro, pero no será el único; una hora más tarde se reunirá con el Partido Istiqlal, que también busca ser parte del cambio.
Un paso hacia adelante en la política marroquí
Sin embargo, no todos están alineados con El Mansuri. El islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD) ha dejado claro que su líder, Abdelilá Benkirán, no formará parte del nuevo Ejecutivo y prefiere mantenerse en oposición. A pesar de esto, El Mansuri ha manifestado su intención de construir un Gobierno que esté a la altura de lo que espera tanto Su Majestad como los ciudadanos. Ella misma declaró que estamos ante un «momento histórico» para Marruecos.
El PAM ha querido resaltar este nombramiento como un hito significativo en la lucha por los derechos de las mujeres en el país y como una culminación a años de esfuerzo político por parte de El Mansuri. Al mismo tiempo, han tendido una mano al diálogo, buscando que todas las fuerzas políticas se unan para abordar los desafíos comunes y construir juntos un futuro prometedor para Marruecos.
A pesar de que las elecciones legislativas han dejado un sabor amargo debido a una participación inferior al 40%, es evidente que hay ganas de cambio entre la ciudadanía. Así comienza esta nueva etapa llena de retos y oportunidades para un país ansioso por avanzar.

