En una jornada que debería haber sido de paz, el conflicto ha dejado nuevamente su huella de dolor. Este pasado domingo, al menos dos civiles palestinos han perdido la vida a causa de disparos del Ejército israelí en diferentes puntos de la Franja de Gaza, tal como reporta la agencia Wafa, citando fuentes médicas. Uno de los fallecidos se encontraba en una zona fuera del control israelí en el centro de Jan Yunis, donde las balas encontraron su destino mortal.
Pero la tragedia no terminó ahí. Otro palestino también sucumbió a disparos del ejército hebreo en Al Tawam, al norte de Gaza. Estos dos nuevos fallecimientos elevan a cuatro el número total de palestinos que han muerto desde primera hora del día, y además, hay que lamentar otras doce personas heridas con diversas lesiones.
Una realidad desgarradora
Las autoridades gazatíes, bajo el control de Hamás, han informado que desde que comenzó esta ofensiva tras los ataques del 7 de octubre, ya se han contabilizado más de 1.400 muertos y cerca de 5.000 heridos. Esta cifra impactante incluye esos dos recientes fallecimientos y un total alarmante si miramos hacia atrás: 74.018 muertos y 175.079 heridos desde el inicio del conflicto. La situación es crítica; muchos cuerpos aún permanecen tirados entre escombros y calles desoladas.
A medida que continuamos recibiendo noticias desgarradoras sobre lo que está sucediendo allí, nos preguntamos hasta cuándo seguirá esta escalofriante historia sin un final a la vista.

