En un giro escalofriante de los acontecimientos, el ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, ha hecho olas al amenazar con la ejecución a Hasán Salamé, un miembro encarcelado del movimiento Hamás. Este hombre no es cualquier preso; está tras las rejas por su implicación en atentados que dejaron 45 muertos en 1996 y otros actos violentos que han marcado la historia reciente.
Un mensaje aterrador desde la prisión
La amenaza no se quedó en el aire. Ben Gvir, conocido por su postura ultraderechista, compartió un vídeo en sus redes sociales donde se le ve frente a Salamé y le dice: «Quiero matarte. Quiero que te ejecuten». Palabras crudas que resuenan como un eco de venganza. “Él va al infierno”, añade con una frialdad escalofriante, afirmando que ahora él es “el responsable del infierno”.
Recordando su juventud llena de rabia tras los ataques contra la Línea 18 de Jerusalén, el ministro relata cómo se manifestaba cuando todo esto ocurrió. «Decenas de inocentes fueron asesinados y familias enteras destruidas», comenta con esa mezcla de nostalgia y desdén que solo él puede expresar.
No obstante, este encuentro con Salamé no fue casualidad. Ben Gvir afirma haber mirado al demonio a los ojos y ver a un hombre tembloroso y asustado. Y es que las condiciones para los presos palestinos han sido objeto de duras críticas por organizaciones internacionales; sin embargo, él parece estar decidido a hacerlas aún más severas.
Aquí es donde las cosas toman un giro preocupante: Ben Gvir asegura que luchará para garantizar la ejecución de quienes considera terroristas. Además, promete implementar una política migratoria controvertida para Gaza y Cisjordania. Un enfoque tan drástico ha levantado muchas cejas y ha llevado a acusaciones sobre limpieza étnica.
Desde el lado palestino, Hamás no se ha quedado callado ante tales amenazas. En declaraciones recogidas por ‘Filastin’, el grupo advierte que estas acciones no harán más fuerte su determinación ni la del resto de prisioneros políticos: «Nuestro pueblo seguirá fiel a nuestras causas nacionales… No nos intimidaremos por criminales como Ben Gvir».

