MADRID, 26 Sep. (EUROPA PRESS) – Este sábado, unas 175.000 personas se lanzaron a las calles en varias ciudades alemanas, unidas por un mismo grito: ¡basta de recortes! Desde Núremberg hasta Berlín, la gente salió a manifestarse contra las políticas del Gobierno que amenazan con desmantelar el estado del bienestar. En Núremberg, la Policía contabilizó entre 20.000 y 25.000 asistentes; en Essen fueron 12.000; mientras que Frankfurt reunió a 15.000. Hanóver vio participar a alrededor de 13.000, y en Berlín, unas 5.500 personas también alzaron su voz.
El clamor por lo justo no se detiene
Bajo el lema «¡Ganado con esfuerzo! Tu trabajo. Tu salud. Tu pensión», los manifestantes exigieron que no les arrebaten lo que tanto les ha costado construir en derechos sociales. Yasmin Fahimi, presidenta de la Confederación Alemana de Sindicatos (DGB), dejó claro desde Essen: «No vamos a dejar que nos quiten sin más lo que hemos construido a lo largo de muchos años».
Aquí hay algo crucial: Fahimi criticó con dureza las propuestas para alargar la jornada laboral y flexibilizar las ocho horas tradicionales, reclamando además una pensión digna tras 45 años de esfuerzo diario. Por su parte, Frank Werneke del sindicato Verdi no dudó en calificar como un «ataque» todas estas iniciativas dirigidas contra los derechos laborales y el estado del bienestar promovido por el Gobierno liderado por Friedrich Merz.
Pero no todos ven esta situación igual; desde el ámbito empresarial, algunos acusan a los sindicatos de estar anclados en el pasado y resistirse al cambio constante que exige la realidad actual. Steffen Kampeter, presidente de la Confederación de Asociaciones Empresariales de Alemania (BDA), expresó su frustración diciendo: «Los sindicatos dicen ‘no’ a casi todos los cambios».

