La guerra, que comenzó con la invasión de Ucrania por parte de Rusia en febrero de 2022, sigue dejando un rastro de dolor y destrucción. Este miércoles, el pueblo de Dnipropetrovsk ha sido golpeado nuevamente por la barbarie del conflicto, con un ataque directo a un autobús que ha costado la vida a cinco personas. Las autoridades locales no han tardado en alzar la voz: el gobernador Oleksander Ganzha compartió la noticia en sus redes sociales, asegurando que además hay siete heridos recibiendo atención médica.
Un ataque cruel que se repite
“Cinco muertos y siete heridos en un ataque hostil contra un autobús en Nikopol”, escribió el gobernador, quien no dudó en calificar a Rusia como un Estado terrorista. El vehículo fue alcanzado por un dron, una herramienta mortal que parece haber encontrado su lugar en este trágico teatro bélico. Los heridos están bajo cuidados médicos, aunque aún no hay detalles sobre la gravedad de su estado.
No contentos con eso, las fuerzas rusas también han atacado recientemente un tren que hacía el recorrido entre Kiev y Mikolaiv. Afortunadamente, no hubo víctimas fatales porque los pasajeros y el personal fueron evacuados tras sonar la alarma. Pero esto no es más que otra muestra del horror cotidiano que viven los ucranianos.
Aparte de estos ataques específicos, la Fuerza Aérea ucraniana ha denunciado el lanzamiento de unos 80 drones contra su territorio durante las últimas horas. De ellos, 63 han sido interceptados, pero eso no elimina la amenaza inminente; aún quedan drones enemigos sobrevolando el espacio aéreo. “El ataque continúa”, advirtieron las autoridades mientras siguen luchando por proteger a su gente.

