Este jueves, justo cuando se acerca el 25 aniversario de aquellos fatídicos atentados del 11 de septiembre, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, nos recuerda con una profunda reflexión la necesidad de mantener unida a Europa y Estados Unidos ante los nuevos desafíos que enfrentamos. En un mundo donde las sombras de la rivalidad entre grandes potencias vuelven a asomarse, ella hace hincapié en lo que ocurrió hace un cuarto de siglo. El horror que todos vivimos al ver caer las Torres Gemelas es un recuerdo imborrable que nos ha marcado.
“Hace 25 años, el mundo se quedó paralizado”, expresó von der Leyen en su conmovedor mensaje. No solo recordó a las casi 3.000 almas perdidas en esos ataques, sino también a los valientes bomberos y policías que no dudaron en correr hacia el peligro para salvar vidas. Para ella, el 11-S fue mucho más que una tragedia; fue “el acontecimiento más trascendental del cambio de siglo”. Y cómo olvidar ese momento histórico cuando la OTAN invocó por primera vez su Artículo 5, una defensa colectiva sin precedentes.
La resiliencia democrática como respuesta
A pesar del miedo sembrado por los terroristas, Von der Leyen subraya algo fundamental: “Veinticinco años después sabemos que fracasaron”. Nuestras democracias han resistido y siguen siendo libres. Pero claro, los tiempos cambian y las amenazas también. Hoy enfrentamos “aguas geopolíticas turbulentas”, donde la confrontación entre estados se vuelve palpable.
Aun así, nos deja claro que la lección del 11-S sigue viva: nuestra unidad importa. Las alianzas son esenciales y los valores que defendemos deben ser siempre nuestra guía. Al cerrar su emotivo mensaje, hizo mención a esas dos columnas de luz en Nueva York que simbolizan la resistencia frente al olvido: “Desafían el olvido” y mantienen viva la memoria de quienes perdimos. La luz siempre triunfa sobre la oscuridad.

