La situación en Gaza se vuelve cada vez más insostenible. Este miércoles, al menos tres palestinos han muerto a raíz de los últimos ataques del Ejército israelí que, sin piedad, ha golpeado varias áreas del centro y el norte de la Franja. Esto ocurre a pesar de un acuerdo de alto el fuego que se firmó en octubre de 2025, impulsado por Estados Unidos y que fue aceptado tanto por las autoridades israelíes como por el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás).
Nuevos ataques aéreos y una escalofriante cifra de víctimas
Fuentes médicas citadas por el diario palestino ‘Filastin’ informan que los bombardeos han tenido lugar en lugares como Yabalia y Deir al Balá, aunque todavía no se conocen los nombres de las víctimas. Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) se mantienen en silencio sobre estos recientes ataques.
En contraste, el Ejército israelí ha anunciado la muerte de dos supuestos miembros de Hamás durante un ataque aéreo realizado el lunes. Según su comunicado, uno era Talal Mustafá Salé Bedui, un “comandante” del grupo y Said Muhamad Huari. Ellos eran acusados de estar detrás de complots contra las FDI y los ciudadanos israelíes, lo cual han usado como justificación para continuar con sus ofensivas.
El Ministerio de Sanidad gazatí ha elevado la escalofriante cifra a 1.334 muertos y más de 4.429 heridos debido a esta violencia desmedida desde que comenzó este ciclo tras el acuerdo mencionado. En solo un día se registraron ocho muertes adicionales, incluyendo una persona fallecida por heridas anteriores.
A medida que avanzan los días oscuros en Gaza, los equipos de rescate han logrado recuperar 815 cuerpos, mientras que aún quedan muchos más bajo los escombros o en zonas ocupadas por Israel. Desde el inicio del conflicto posterior al ataque del 7 de octubre pasado —que dejó alrededor de 1.200 muertos— se contabilizan ya unas cifras aterradoras: 73.470 muertos y más 174.540 heridos. La comunidad internacional observa con preocupación cómo esta tragedia parece no tener fin.

