En un giro que ha captado la atención de muchos, la Presidencia rusa salió al paso este lunes, negando cualquier implicación en el masivo flujo de migrantes que ha llegado a Ceuta desde Marruecos. Esta declaración se produce después de que nuestro presidente, Pedro Sánchez, denunciara enérgicamente la desinformación que circula en redes sociales, atribuyendo su origen a cuentas vinculadas tanto a Rusia como a Israel.
«No. Nada que ver», fueron las palabras del portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov, durante una entrevista con RBC, dejando claro que Rusia no tiene nada que ver con esta crisis migratoria. Sin embargo, Sánchez no se quedó callado y afirmó que no hay indicios que apunten a Marruecos como responsable. En lugar de eso, señalaba hacia una supuesta alianza entre Rusia e Israel y lo que él llama una “internacional ultraderechista” interesada en usar la migración como arma contra España y Europa.
Acusaciones cruzadas entre gobiernos
Sánchez aseguró que las redes rusas e israelíes habían alimentado estos bulos corrosivos, atacando así al Gobierno español por sus posturas firmes sobre el conflicto en Gaza y la invasión de Ucrania por parte de Putin. Por su parte, el ministro israelí de Asuntos Exteriores, Gideon Saar, no tardó en responder. Acusó a Sánchez de difundir “mentiras descaradas” al asociar a Israel con la crisis migratoria en Ceuta.
Saar dejó claro su desacuerdo: “Esto es una mentira descarada”, afirmó indignado. Criticó además al presidente español por intentar desviar la atención de su propia gestión frente a la entrada masiva de 80.000 migrantes en Ceuta a finales de julio. La tensión entre los gobiernos sigue creciendo; este último intercambio es solo un capítulo más en un enfrentamiento diplomático lleno de acusaciones.

