El ministro de Exteriores de Irán, Abbas Araqchi, no se ha cortado un pelo al referirse este lunes a Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí, al que ha tachado de «serpiente». Esta acusación surge en medio de un torbellino diplomático donde las palabras del líder israelí parecen bailar entre dos idiomas y dos realidades muy distintas. En hebreo, dice una cosa; en inglés, otra completamente diferente.
La doble moral de Netanyahu
Araqi no ha dejado piedra sin mover al afirmar que Netanyahu se ríe abiertamente de su influencia sobre la Administración estadounidense. «En hebreo, se jacta de haber engañado a Washington para arrastrarlo a una guerra contra Irán», comenta con ironía mordaz. Además, añade que el primer ministro israelí ha pasado mil horas en las pantallas estadounidenses hablando de cómo logró ese apoyo militar vital. Sin embargo, cuando cambia al inglés, entonces es todo alabanzas hacia Donald Trump y su liderazgo.
Este choque de versiones no llega en un momento cualquiera. Con las tensiones subiendo como la espuma en Oriente Próximo tras la ofensiva sorpresa lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, parece que el escenario está más caliente que nunca. Recientemente, Washington intensificó su presión comercial sobre Teherán y comenzó bombardeos contra la isla iraní de Larak. Y claro, eso ha hecho que la Guardia Revolucionaria reaccione ante lo que consideran ataques directos a su soberanía.

