El pasado miércoles, una catástrofe de grandes proporciones azotó el municipio de Rasuwa, en la frontera con Tíbet. Tras días de incertidumbre y dolor, por fin llega una buena noticia. El Gobierno nepalí ha logrado localizar al último de los tres españoles que permanecían desaparecidos desde la devastadora riada.
La Junta de Turismo de Nepal compartió este domingo por la tarde una actualización que nos llena de alivio. Ya están todos a salvo y en contacto, junto a un belga y un estadounidense que también habían sido reportados como perdidos. Sin embargo, no podemos olvidar que aún hay 591 extranjeros sin localizar entre los casi 3.000 desaparecidos por esta tragedia. La cifra total de muertos asciende a aproximadamente 750 personas, un número desgarrador que incluye 734 vidas perdidas en Nepal y 16 en Tíbet.
Un impacto devastador
A medida que las noticias llegan, queda claro el inmenso daño material causado por esta riada. La comunidad está herida; familias enteras han sido despojadas de lo poco que tenían. En momentos así es fundamental recordar la importancia del apoyo mutuo y la unión ante la adversidad.

