La noche del jueves, la situación en Jirbet Deir Shams, al sur de Hebrón, se tornó dramática. Según ha informado la Media Luna Roja Palestina, tres palestinos resultaron heridos tras un violento ataque por parte de colonos israelíes que no dudaron en agredir viviendas. Y lo peor es que, como si esto fuera poco, las ambulancias encontraron obstáculos impuestos por las autoridades israelíes que les impidieron llegar a socorrer a los afectados.
Un menor entre los heridos
En un comunicado recogido por el diario ‘Filastín’, vinculado al movimiento Hamás, se alertó sobre esta situación crítica. La Media Luna Roja no se detuvo ahí; también detalló que sus equipos en Yenín estaban atendiendo a un niño de apenas 14 años que había sido tiroteado en el pecho y la espalda con munición real durante una incursión militar israelí. Este pequeño héroe está siendo trasladado al hospital para recibir atención urgente.
El Ejército israelí, por su parte, justificó su intervención diciendo que dispararon a “un terrorista armado con un cuchillo” que supuestamente intentaba apuñalar a uno de sus soldados durante una operación ofensiva. Pero mientras ellos hablaban de “neutralizar amenazas”, otros continúan sufriendo en silencio y sin acceso a ayuda.
Los hechos ocurren en un contexto donde la tensión se siente palpable y donde cada día parece ser una lucha constante por la vida y la dignidad. Así están las cosas en Cisjordania, donde el sufrimiento humano parece ser tirado a la basura frente a los intereses políticos y militares.

