En un nuevo capítulo de su política internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dejado claro que está dispuesto a todo. Este miércoles, anunció lo que él mismo califica como la operación económica más devastadora de la historia. Una guerra económica y un aislamiento sin precedentes son las palabras que eligió para describir lo que vendrá para Irán y aquellos países que se atrevan a extenderle la mano.
Un mensaje contundente
Con un tono desafiante en sus redes sociales, Trump aseguró: «Anuncio la operación económica más devastadora jamás emprendida contra país alguno». No se detuvo ahí; dejó caer amenazas sobre las consecuencias económicas severas para cualquier nación que decida apoyar a Teherán mediante instituciones o empresas.
“Contrabando de petróleo, líneas de intercambio, transferencias de efectivo… todo esto debe terminar ahora”, advirtió directamente, dejando claro que no habrá lugar para los tibios en esta lucha. Llamó a este momento un ‘día D económico’, evocando el famoso desembarco de Normandía en la Segunda Guerra Mundial. Un guiño audaz que nos recuerda el peso histórico del momento.
Cambiando ligeramente su discurso intimidante, hizo un llamado a todos sus aliados: “Necesitamos unir fuerzas para aislar y derrotar esta amenaza”. Con una certeza casi profética, afirmó: “Estos fanáticos están contra las cuerdas” y sostuvo que estas medidas ayudarían a debilitar sus capacidades de sembrar terror en el mundo. Y concluyó con una declaración rotunda: «Irán nunca tendrá un arma nuclear».

