En un giro inesperado en la tensa relación entre Corea del Sur y Estados Unidos, el Gobierno surcoreano ha arrojado luz sobre el verdadero tamaño del arsenal nuclear de Corea del Norte. Mientras que Donald Trump aseguró que el régimen de Kim Jong Un contaba con 57 armas nucleares, Seúl ha subido la apuesta afirmando que la cifra real podría rondar entre 80 y 120 armas.
Esto lo dejó claro Ahn Kyu Baek, el ministro de Defensa surcoreano, durante su intervención en la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional. Su mensaje fue directo: “La cifra parece ligeramente diferente”, dijo, refiriéndose a las declaraciones del presidente estadounidense. Para los surcoreanos, hablar del arsenal norcoreano es un asunto delicado; no reconocen formalmente a su vecino como potencia nuclear y prefieren evitar dar demasiada visibilidad a este tema. Sin embargo, Ahn no dudó en recalcar que Corea del Sur no tiene intención de desarrollar sus propias armas nucleares ni aceptará la presencia táctica de armamento estadounidense.
Un panorama complicado
A medida que las relaciones entre Washington y Pyongyang se calman, gracias a la buena sintonía que Trump dice tener con Kim Jong Un, Seúl se siente cada vez más incómodo. Las maniobras militares conjuntas entre ambos países han sido recortadas por petición del mandatario estadounidense, quien argumenta que esto es necesario para mantener una buena relación con el líder norcoreano. Pero aquí está el quid de la cuestión: ¿realmente eso garantiza nuestra seguridad?
Para muchos surcoreanos, esta situación es como jugar al despiste mientras se ignoran los peligros inminentes. Y aunque todos quisiéramos creer en un futuro pacífico con Corea del Norte, hay quienes sienten que este acercamiento es más un acto político para satisfacer intereses personales. En medio de todo esto, la pregunta sigue flotando en el aire: ¿quién vela realmente por nuestra seguridad?

