La situación en Ceuta ha llegado a un punto crítico, y desde Bruselas no pueden ser más claros: España tiene la obligación de proteger a los menores migrantes que han llegado hasta allí. Así lo ha manifestado este jueves el portavoz de Asuntos Internos de la Comisión Europea, Markus Lammert, quien también ha dejado caer una petición contundente: todos los migrantes que hayan entrado irregularmente deben regresar a Marruecos.
Lammert subrayó en una rueda de prensa la necesidad de que el Gobierno español actúe con rapidez y eficacia para garantizar la seguridad de estos jóvenes vulnerables. “Esto es un deber del Estado”, afirmó sin rodeos. Y mientras tanto, se habla del traslado de 500 niñas a la península, algo que la Comisión ha conocido por las noticias, y no porque se les haya informado oficialmente.
Las expectativas de Bruselas
El portavoz europeo insistió en que esperan más detalles sobre lo que planea hacer España con estos menores. Además, dejó claro que su expectativa es rotunda: “Todos los migrantes irregulares tienen que ser devueltos”. Esto incluye, evidentemente, a los menores. La Comisión trabaja codo con codo con las autoridades españolas y marroquíes para facilitar este retorno respetando siempre las leyes europeas e internacionales.
No obstante, el llamado a reforzar los controles fronterizos en Ceuta también fue parte del mensaje. “Necesitamos ver acciones concretas”, añadió Lammert. En cuanto a si han recibido alguna solicitud formal de ayuda por parte del Gobierno español para enfrentar esta crisis, la respuesta fue clara: no hay ninguna petición definitiva aún. A pesar del apoyo ofrecido desde Europa para ayudarles con fondos destinados al asilo y la integración.
Siguen pasando los días y la incertidumbre crece. Nos preguntamos: ¿cuánto tiempo más pasará antes de que se tomen decisiones claras? Es hora de actuar con responsabilidad.

