El presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, ha compartido una noticia que podría cambiar las cosas para muchos empresarios en su país. Tras una conversación telefónica con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, De la Espriella aseguró que hay «toda la disposición» por parte del Gobierno de Estados Unidos para atender su solicitud de suspender temporalmente los aranceles que pesan sobre los productos colombianos. «Le reiteré mi solicitud para que sean suspendidos temporalmente», expresó en sus redes sociales, describiendo el diálogo como «muy fructífero».
Esperanza y acción inmediata
En un momento donde Colombia necesita apoyo más que nunca, el ministro de Comercio, Mauricio Gómez, se prepara para volar a Washington y ponerse al frente del tema. Esto es lo que nos hace falta: acciones concretas. La situación tras el terremoto devastador del pasado 10 de agosto sigue siendo crítica, dejando más de 300 víctimas fatales a su paso. De la Espriella también agradeció el respaldo recibido por parte del gobierno Trump en medio de esta tragedia: «ayuda económica, asistencia humanitaria y equipos de rescate» son solo algunas de las promesas hechas.
A pesar del optimismo mostrado por De la Espriella, no todo es claro. El portavoz estadounidense, Tommy Pigott, confirmó la llamada pero no mencionó nada sobre los aranceles que actualmente afectan a Colombia con un porcentaje del 12,5%. Mientras tanto, Washington sí destacó su compromiso con una ayuda humanitaria urgente valorada en 26,5 millones de dólares. Las palabras son buenas, pero nosotros necesitamos hechos.
Como ciudadanos preocupados por nuestro futuro económico y social ante desastres naturales como este terremoto, es hora de estar atentos a lo que suceda entre estos dos países. La solidaridad internacional puede marcar la diferencia en momentos difíciles.

