MADRID, 16 Ago. (EUROPA PRESS) – En un mensaje que resuena con fuerza, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha dejado claro que la lucha por la libertad y los derechos humanos en Afganistán sigue siendo una prioridad para España, incluso tras cinco largos años bajo el régimen talibán. José Manuel Albares y su equipo han utilizado sus redes sociales para recordar que «no se puede normalizar la diplomacia sin respeto a la dignidad humana».
Es crucial tener presente lo que ha ocurrido desde que los talibanes retomaron el poder. Han instaurado un verdadero apartheid de género en todo el país, donde las niñas se ven obligadas a abandonar sus sueños educativos más allá de la secundaria. ¡Qué injusticia! Un claro ejemplo de esta opresión se evidenció en mayo con el ‘Decreto 18’, que no solo reconoce matrimonios forzados durante la infancia, sino que también otorga un control aún mayor a los tutores masculinos sobre las decisiones matrimoniales. ¿Acaso esto es vivir en libertad?
La voz del pueblo afgano
El Ministerio ha subrayado que “tras cinco años de régimen talibán, mujeres y niñas afganas siguen sometidas a una discriminación inaceptable”, mientras el pueblo afgano enfrenta una crisis humanitaria devastadora. La ironía es palpable cuando vemos cómo este régimen fundamentalista celebra su retorno al poder con discursos sobre paz y tranquilidad hacia el resto del mundo, pero al mismo tiempo cierra las puertas a cualquier crítica o intervención externa.
Con un comunicado que se ha propagado por todos los medios nacionales, el ‘Emirato Islámico de Afganistán’ insiste en querer convivir pacíficamente con otros países. Sin embargo, ¿quién puede creer realmente en esa paz cuando lo único que vemos son violaciones constantes a derechos fundamentales? La comunidad internacional no debe olvidar lo que está sucediendo allí; cada día cuenta en esta lucha por la dignidad humana.

