El pasado sábado, el corazón de Sumatra volvió a temblar con fuerza. Un terremoto de magnitud 6,9 en la escala de Richter hizo temblar los cimientos de esta isla indonesia, justo después de que un primer aviso nos llegara desde Flores. La noticia la dio el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), que no se detuvo a endulzar la realidad: este temblor tuvo lugar a las 10:54 horas, localizándose a unos siete kilómetros al norte-noroeste de Pematangsiantar.
La magnitud del desastre
Pero eso no es todo. Este potente movimiento telúrico se produjo a una profundidad escalofriante de 183 kilómetros. Y mientras muchos se preguntan qué significa esto para la población local, ya hay un recuento trágico: al menos 14 vidas se han perdido en esta catástrofe, aunque es probable que esa cifra aumente con el paso del tiempo.
Aún resuena en nuestra mente el eco del primer sismo registrado hace poco más de un tiempo, un poderoso 7,7, cuya epicentro estaba a 68 kilómetros de Ende, también en Nusa Tenggara Timur. Sin duda, estas son noticias que dejan huella y nos recuerdan lo frágiles que somos ante las fuerzas naturales.

