En un giro inesperado de los acontecimientos, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva no se ha cortado un pelo al calificar de «irresponsable e imprudente» la decisión de Estados Unidos de revocar el visado a su embajadora en Washington, Maria Luiza Ribeiro Viotti. Este pronunciamiento lo hizo durante una entrevista que dio a varios canales de YouTube, donde dejó claro que Brasil no se quedará quieto ante cualquier intento de injerencia extranjera en sus elecciones programadas para octubre.
Una diplomacia herida
Lula argumentó que esta actitud resulta innecesaria y contradice los 203 años de relaciones diplomáticas que ambos países han compartido. En sus propias palabras: «Es una actitud irresponsable e imprudente para un país con tanto bagaje en la diplomacia». La situación se complica aún más cuando Trump ha condicionado la restitución del visado a la aprobación del nombramiento de Daniel Pérez como embajador estadounidense en Brasil. ¿Acaso hay alguien que pueda pensar que eso es justo?
Añadiendo leña al fuego, Lula subrayó que “Estados Unidos no le da importancia al embajador en Brasil”, remarcando el hecho de que llevamos ya año y medio sin un representante oficial estadounidense en su país. Esto genera dudas sobre las verdaderas intenciones detrás de esta maniobra.
A medida que avanza la historia, se revela también el malestar por parte del gobierno brasileño ante lo ocurrido, pues los estadounidenses habían solicitado autorización para nombrar a Pérez justo un mes después de hacer pública su intención. En respuesta a esta estrategia, Lula ha dejado claro: “Brasil no solo está preparado, sino que se enfrentará a cualquier persona de fuera que quiera interferir en nuestro proceso electoral”.
Las elecciones están a la vuelta de la esquina y el mensaje es contundente: Brasil defiende su soberanía y quiere ser tratado con respeto.

