En un giro que pocos esperaban, Todd Blanche, el candidato a fiscal general propuesto por Donald Trump, ha decidido dar marcha atrás en un plan que estaba levantando ampollas. Este fondo de 1,7 billones de dólares destinado a compensar a aquellas personas que se sintieron ‘instrumentalizadas’ por la justicia durante administraciones anteriores ha sido eliminado después de que dos senadores republicanos le pusieran el ojo encima.
Con la vista puesta en su posible nombramiento, Blanche ha hecho público un comunicado donde señala que revoca la orden del 18 de mayo de 2026. Esto ocurre justo antes de la crucial votación en la comisión judicial del Senado sobre su nominación. Todo esto surgió tras las advertencias de los senadores John Cornyn y Thom Tillis, quienes condicionaron su apoyo a la eliminación del fondo. No es para menos; estos senadores han estado muy críticos con la gestión del caso Epstein y no se han callado al respecto.
Un acuerdo polémico y su impacto
Este fondo era parte de un acuerdo entre Trump y el fisco estadounidense relacionado con una filtración de su declaración de impuestos. Un asunto que huele mal y que muchos ven como un intento claro del magnate por blindarse financieramente. Los senadores Cornyn y Tillis agradecieron públicamente este cambio, dejando entrever que estaban dispuestos a avanzar con la nominación si se atendían sus preocupaciones.
Como vemos, lo ocurrido no solo refleja las tensiones internas dentro del partido republicano, sino también cómo cuestiones tan complejas pueden ser influenciadas por intereses personales y políticos. ¿Qué más nos espera en esta trama?

