La situación entre Italia y España ha alcanzado un punto crítico. Este viernes, las autoridades italianas han decidido cerrar las fronteras marítimas y aéreas con nuestro país, justo cuando la tensión por la crisis migratoria en Ceuta está al rojo vivo. Desde el jueves, más de 60.000 personas cruzaron la frontera de manera irregular, aunque muchos ya han regresado a Marruecos este viernes.
Tensiones crecientes entre dos naciones amigas
Todo esto sucede tras una reunión del Comité de Análisis sobre Inmigración y Seguridad de Fronteras en Roma, liderada por el ministro Matteo Piantedosi. Al mismo tiempo, se están llevando a cabo conversaciones con su homólogo francés para reforzar los controles en la frontera terrestre entre Italia y Francia. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ya había insinuado que podría cerrar el espacio Schengen con España como respuesta a esta crisis.
Esta propuesta ha levantado ampollas en Madrid. A última hora del jueves, el embajador italiano fue convocado por el Gobierno español tras calificar estas medidas de ‘impropias’ para un país amigo. El presidente Pedro Sánchez no tardó en responder: «La solidaridad puede ser opcional», dijo, pero advirtió que «el respeto a los tratados europeos no lo es».
Sánchez también presentó datos que muestran que Italia recibe más del doble de llegadas irregulares que España entre 2021 y 2026 según Frontex. La tensión sigue creciendo mientras ambos países buscan soluciones a un problema que nos afecta a todos.

