En una jornada marcada por la tensión, las autoridades ucranianas han confirmado un ataque a uno de los almacenes de Wildberries, el gigante del comercio online ruso que se asemeja a nuestro querido Amazon. Este hecho ocurrió en Penza, donde los drones de las Fuerzas Armadas ucranianas llevaron a cabo una misión que no ha pasado desapercibida. El gobernador local, Oleg Melnichenko, no tardó en comunicar que al menos una persona resultó herida y que cerca de 200 trabajadores tuvieron que ser evacuados debido a un incendio desatado tras el ataque.
Una respuesta contundente
Volodimir Zelenski, presidente de Ucrania, no dejó lugar a dudas: acusó directamente a Wildberries de colaborar con la invasión rusa, un conflicto que ya lleva más de cuatro años marcando nuestras vidas. Desde el Kremlin, sin embargo, se niegan a aceptar estas afirmaciones y tratan de minimizar la gravedad del asunto.
Lo cierto es que este tipo de ataques buscan desestabilizar la sociedad rusa y poner en jaque las operaciones militares del Kremlin. Y mientras tanto, los consumidores rusos empiezan a sentir el impacto real de esta guerra: las interrupciones en las cadenas de suministro son cada vez más palpables. En la misma noche anterior al ataque en Penza, otros objetivos como un centro logístico de Wildberries y una refinería en Riazán fueron igualmente blanco del fuego ucraniano.

