En la jornada de este miércoles, las Fuerzas Armadas de Rusia han decidido dar un paso más en su ofensiva, enfocándose esta vez en las infraestructuras portuarias de Ucrania. Los puertos de Odesa y Chernomorsk, situados en el sur del país, han sido blanco de nuevos ataques. ¿La razón? Moscú asegura que estos lugares son utilizados para transportar armamento y equipo militar para el Ejército ucraniano.
El Ministerio de Defensa ruso ha declarado sin tapujos que «siguen atacando estos puertos», que consideran vitales para el transporte de suministros bélicos. En esta ocasión, varios drones han lanzado ataques sobre buques de carga atracados allí. Además, se han visto comprometidos varios almacenes militares y depósitos de combustible en Mikolaiv, otro punto caliente que ha sufrido bombardeos constantes últimamente.
Un conflicto cada vez más tenso
Desde mediados de julio, hemos presenciado una escalada alarmante en los bombardeos contra estas instalaciones portuarias del mar Negro. Misiles y drones ‘kamikaze’ rusos han impactado mayormente en Odesa, Chernomorsk e Izmaíl. Y por si esto fuera poco, las autoridades rusas también afirman haber atacado buques civiles con bandera extranjera por supuestamente intentar transportar material bélico. Esto ha llevado a muchas navieras a tomar la difícil decisión de suspender la entrada de sus embarcaciones por motivos de seguridad.

